Si estás aquí es porque estás buscando mejorar la productividad durante el teletrabajo.
Y es que seamos honestos.
Trabajar desde el sofá parecía una gran idea el primer día que te concedieron El Ansiado Teletrabajo. Pero como la mayoría de las ideas, parecía espectacular hasta que la pusiste en práctica.
Y claro, es que teletrabajar no es solo «estar en casa con el portátil», es ser capaz de rendir al mismo nivel que en la oficina, elegir el mejor espacio para trabajar, pero sin dejarse llevar por todos los estímulos que ofrece tu casa y que te despistan de tu verdadera misión: la productividad.
E igual el primer error fue elegir el sofá como lugar de trabajo, pero vamos a indagar en qué más cosas han podido fallar (¡y cómo mejorarlas!). Porque no tenemos ninguna duda de que la productividad tiene más que ver con el diseño inteligente que con la fuerza de voluntad.
¡Vamos allá!
¿Trabajas donde vives o vives donde trabajas?
La eterna pregunta.
No todo el mundo tiene una habitación de sobra para montar un despacho de revista, y hay viviendas donde el espacio brilla por su ausencia (y no por tener ventanas con luz natural). En estos casos, la clave no es tener más metros cuadrados, sino aprovechar mejor lo que tenemos.
El mayor peligro de trabajar en remoto es la ocupación de tu propio espacio. A veces empieza de forma silenciosa: unos documentos sin importancia que dejas en la mesa del comedor. Luego dejas el portátil. Y de que te quieres dar cuenta tienes hasta un portalápices, un cáctus y todo el merchandising de tu empresa en la mesa que hasta ahora utilizabas para comer.
Tu casa se ha convertido en tu oficina. Pero sigue siendo tu casa. Pero a medias. Esta falta de límites físicos, de saber distinguir hogar de oficina, genera una fatiga mental que agota tu capacidad para mantener el foco.
Nuestro cerebro a veces es menos complejo de lo que pensamos: si tenemos bien compartimentadas las utilidades de cada zona de la casa, tendremos mayor armonía con nuestro espacio y más concentración durante el teletrabajo.
Un escritorio a medida, con un acabado que te inspire, como nuestra madera Sésamo o la calidez del Pecán, actúa como un interruptor para el cerebro: cuando te sientas, estás trabajando; cuando te levantas, vuelves a casa.
La ergonomía que agradecerá tu cuello
Te habrán dicho mil veces la importancia de tener una buena postura trabajando. Pero, siendo realistas, es complicado cumplir con eso las ocho horas del día. De que te das cuenta tienes la cabeza en el respaldo y las piernas sobre la mesa.
Si a esto le sumamos trabajar en una silla de comedor, con la pantalla a la altura del ombligo, con el teclado demasiado pegado… ¡Tenemos la receta para que nuestro sistema óseo se resienta!
Y si nos duele el cuello, la concentración se complica. Y si se le suma que ese dolor de cuello se extiende a dolor de cabeza, o de espalda, o ambas a la vez… Está complicado.
Un escritorio a medida no solamente mejorará tu postura, sino que hará que la productividad se multiplique exponencialmente. Y en Elmenut lo fabricamos todo a medida, así que dinos lo que necesitas y nos adaptamos a ti.
No podemos dejar nuestra salud postural en manos de un mueble estándar.
Ojos que no ven…
Nuestra cabeza a veces va más rápido de lo que nos gustaría y se abruma con facilidad cuando queremos teletrabajar en paz.
Quieres concentrarte, pero… «¿qué es esa maraña de cables?», «madre mía, qué desorden de folios amontonados tengo», «tengo la cama sin hacer» o «¿todavía no he recogido la montaña de ropa que traslado de la cama a la silla, y viceversa?»
¿Cómo vamos a concentrarnos cuando nuestro cerebro está buscando desesperadamente el orden visual? Pues garantizando ese orden visual (¡ojalá hubiese otra fórmula secreta!)
Nuestro cerebro gasta energía procesando el desorden que tiene alrededor. En ese caso, crear un espacio libre de distracciones es algo que se debe garantizar. Como, por ejemplo, con una cama abatible con escritorio integrado. Empieza el día, escondes la cama y ya una distracción que te quitas.
Y ya si eliges un frente que armonice con el resto de la habitación… ¡Tenemos la full experience! ¿Cuál encaja más contigo? ¿Un frente liso, enmarcado o rayado? ¡Lo que sea que te haga mejorar productividad!
De todos modos, también puedes encargar unos módulos a medida llenos de compartimentos para mantener el orden. O crear un espacio optimizado para ocultar los cables. Lo de la montaña de ropa no podemos hacer mucho (es luchar contra la pereza de doblarla y guardarla), pero en todo lo demás, sí.
Garantiza el mayor orden en tu espacio de trabajo y el foco será más duradero.
Elige bien la iluminación
Sin intención de que la entrada de este blog parezca de una clínica de oftalmología, es importante cuidar la fatiga visual. El típico truco de descansar la vista cada 20 minutos mirando a un punto lejano durante 20 segundos, ajustar el brillo de las pantallas, aumentar el tamaño de la letra, acordarse de parpadear (en serio, a veces nos centramos tanto que no parpadeamos) y, si fuera necesario, unas lágrimas artificiales. Porque luego vienen las migrañas y así no hay nadie que trabaje.
Pero el ambiente puede contribuir a que la vista se fatigue menos: los colores de tus muebles influyen más de lo que crees. Partamos de la base de que una habitación completamente blanca, con una luz gélida de hospital, puede agotar más fácilmente. Si tienes acceso a luz natural, ¡estás de suerte! Y si tus muebles aportan textura y un tono más amigable con la vista, como los acabados de madera, o los colores pastel, mejor que mejor.
Además, la concentración aumenta cuando hay calma, entonces un mobiliario que te aporta paz visual, que te trasladan a la naturaleza, poner algunas plantas, tener una luz no demasiado agresiva, hacer descansos visuales y demás puede beneficiarte. ¡Todo consiste en crear tu microclima de trabajo!
Despachos de Schrödinger: está y no está a la vez
Ya tenemos el set-up perfecto: un espacio de trabajo claramente definido, priorizando ergonomía y orden, con una iluminación apta para mantener la concentración lo máximo posible. ¿Pero eres capaz de desconectar del trabajo cuando termina tu jornada?
El mayor imprescindible para la productividad es saber cuándo parar. Es difícil desconectar cuando tu escritorio sigue presente, con todo el material de trabajo desparramado, mientras intentas ver una serie en el sofá.
Es verdad que, en ese caso, el orden es lo más importante, pero… ¿Quieres ir un paso más allá? Escritorios plegables a medida, o camas abatibles con escritorio integrado. No solo estamos hablando de mayor facilidad para desconectar, sino de ganar metros cuadrados en casa. Poder ocultar tu zona de trabajo para que tu cerebro entienda que la jornada ha terminado. Sabes que el escritorio está ahí, pero no está… Está y no está a la vez, como el famoso Gato de Schrödinger.
Recuperas tu casa, tu paz mental, desconectas y recargas pilas para poder concentrarte con mayor facilidad al día siguiente.
Así podrás mejorar la productividad durante el teletrabajo
Todo esto han sido algunos trucos para concentrarse que os ofrecemos para lograr la mayor productividad y concentración, pero la fórmula mágica no existe, cada persona es un mundo. Pero sí podemos hacer pequeños cambios en nuestro entorno que nos acerquen a lograr esos objetivos (sin necesidad de tomarnos tres cafés seguidos).
Y en Elmenut no queremos que te la juegues a ciegas. Porque nuestra forma de trabajar es adaptarnos a ti, después de que nos cuentes los que buscas, y ofrecerte las mejores alternativas, enseñándote proyectos 3D para que puedas ver con antelación cómo quedarían esos muebles en tu hogar, y adaptándolo todo a tus medidas y necesidades.
Queremos que puedas visualizar tu futuro despacho y ayudarte a que cada jornada laboral, que ocupa ocho horas de tu día, sea lo más reconfortante posible. Si quieres que empecemos a diseñar tu nuevo microclima de trabajo, puedes rellenar nuestro formulario.
Y tú, ¿vas a hacer algunos cambios en tu home office después de leer esta entrada?






